
Una pregunta se enciende en tu mente...
y aunque sabes que no hay respuesta adecuada que te satisfaga, asegúrate de no perderla, de guardarla en tu mente, y de no olvidar que ni a él, ni a ella, ni a ellos, ni a ello perteneces. Aunque los señores hacen las reglas para los sabios y los idiotas,
yo no tengo nada, má, con lo que vivir de acuerdo.
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